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Mujer expansiva,
Hay una creencia relacionada con las finanzas y el emprendimiento demasiado extendida: si aún no estás facturando mucho con tu negocio, no hace falta que te líes con las finanzas.
¿Sabes el daño que puede hacer esto?
El punto en el que estés con tu negocio o lo que factures al mes es irrelevante: desde el momento en el que decidas monetizar tu proyecto, debes tener control total sobre las finanzas de tu proyecto.
De hecho, ese control total debería estar también en las finanzas personales, pero hoy no vamos a ir por ahí.
Vanessa Marrero, directora del Máster de Tranquilidad Emprendedora y mentora de finanzas y abundancia dice siempre algo así: "los números de tu negocio son mucho más que números, significan tu tranquilidad, tu estilo de vida, tu salud".
Y todas pensamos lo mismo.
Porque, de una manera o de otra, hemos vivido lo que supone no tener control alguno sobre las finanzas del negocio y, mujer emprendedora, no te lo recomendamos para nada.
El número de 💥Emprendimiento Expansivo de hoy está especialmente pensado para todas aquellas que están en fases iniciales de sus negocios y creen, erróneamente, que el momento de ocuparse de sus finanzas llegará más adelante.
Te prometemos que lo que vas a ver aquí lo podrás poner en marcha hoy.
(Y, si eres una lectora con un negocio más avanzado, quédate. Seguro que podrás repasar cosas que necesitas oír de nuevo).
👀Básicos que tienes que saber sobre finanzas, aunque aún no estés ganando mucho.
Vamos a ponértelo muy fácil.
A continuación, tienes 5 puntos básicos sobre finanzas que podrás comenzar a trabajar desde hoy. Que mejor momento para comenzar a hacer las cosas bien para tu negocio que el nuevo curso, ¿no?
- Separa tu economía personal de la de tu empresa.
Por poco que factures, ábrete mínimo 2 cuentas bancarias.
Una donde entrarán y saldrán todos los ingresos y gastos relacionados con tu proyecto y otra con tus ingresos y gastos personales.
Es básico que desde el inicio tengas claro que tus horas de trabajo son un coste para tu negocio y debes ponerte un sueldo para pagarte a ti misma primero y poder analizar la rentabilidad de tu negocio correctamente.
Aun cuando estés, por ejemplo, trabajando por cuenta ajena porque tu proyecto no da lo suficiente.
Que no sea nunca lo que sobra después de pagarlo todo lo que te quedas.
- Márcate unas horas a la semana para organizar todas las facturas de venta y gastos.
Puede que la contabilidad de tu negocio no sea lo que más te guste hacer, pero es de esas tareas urgentes e importantes.
Además, es la única forma de mantener un control y un orden que te permitan analizar lo que va pasando en tu negocio.
- Trabaja con presupuestos.
Es importante que te adelantes a los acontecimientos y realices el plan de ventas detallado por meses y por línea de negocio que pretendes alcanzar, para que puedas, a partir de ahí, marcarte acciones para lograrlo.
Es clave que lleves un control del dinero que entra y sale de tu negocio. Por muy poco que sea.
Y no solo se trata de saber cuánto, sino de tener controlado cuando entra y sale el dinero. Es la única manera que podremos prever alguna tensión de tesorería con tiempo para poder buscar soluciones.
Ejercicio expansivo.
Sí, lo anterior es potente y, si aún no tienes nada, puede que te haya dado un poco de agobio.
Pero tranquila que, como siempre, venimos con soluciones.
A continuación, tienes un plan de acción paso a paso para que sepas las tareas que tienes por delante.
Te permitirán adaptar todo lo que te contábamos en el apartado anterior de forma ordenada y sin estrés:
- Abre 2 cuentas corrientes: una solo para tu negocio y otra solo para tus cosas personales.
Esto es muy fácil, mujer expansiva. Con las posibilidades que nos dan hoy en día las sucursales online puedes tenerlas en literalmente 10 minutos.
- Para ponerte tu sueldo, haz este ejercicio:
Piensa en cuánto te pagarían en una empresa externa por hacer el trabajo que haces actualmente en tu negocio y define ese importe como tu sueldo, aunque aún no lo puedas pagar.
Es importante que lo tengas como coste para que puedas analizar correctamente los números de la empresa.
- Crea un drive compartido con tu asesoría fiscal para la contabilidad.
Haz carpetas por trimestres, es decir 4 carpetas (1 por trimestre) y dentro de cada carpeta, crea otras tres con los títulos siguientes:
1️⃣Pendiente revisar: Aquí subirás las facturas que te van llegando.
2️⃣Revisadas: Aquí pasarás las facturas de la carpeta pendiente revisar cuando ya hayas pasado los datos de esa factura a tu Excel de control.
3️⃣Contabilizadas: Esta carpeta será la que use tu asesora para guardar las facturas que ya estén contabilizadas.
De esto modo puedes tener un sistema eficiente y práctico con tu asesoría para que tanto tú, como ellos, puedan tener acceso siempre a la información.
¿Ves? No es tan difícil ni te quita tantísimo tiempo.
Con este control, tu empresa podrá crecer poco a poco sin que tú tengas la sensación de no estar controlando nada.
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