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Mujer emprendedora.
Qué difícil es subirse al carro de las redes sociales sin caerse.
Lo sabemos. Todas nosotras somos activas en, al menos, una de ellas en mayor o menor medida (Instagram) y tenemos muy claro la cantidad de horas que pueden esfumarse cuando le das al famoso icono desde la pantalla de tu móvil.
Pero, ¿es realmente tiempo perdido o repercute directamente en los resultados de tu negocio?
Vamos con la chicha real primero, ¿cómo de importante es estar en redes sociales?
Hay una cosa cierta: si no comunicas lo que haces, nadie se enterará.
Antes de las redes sociales, para los negocios como el tuyo y los de estas mentoras, eso significaba pagar publicidad en medios de comunicación locales, contratar alguna vaya publicitaria y salir literalmente de la oficina a repartir tarjetas.
Lo que hacemos hoy en las redes sociales puede parecerse a esto.
Por suerte, estas son un escaparate en donde hacemos mucho más que repartir tarjetas de nuestro negocio: nos permiten conectar de forma genuina con personas de todo el mundo que necesitan o desean aquello que nosotras vendemos.
Y esto puede ser muy divertido (o muy agotador).
Cómo hacer que tu relación con las redes sociales sea divertida.
Podríamos estar todo este número de la newsletter hablando sobre todas las creencias que se nos activan cuando tenemos que generar contenido para redes sociales. Pero eso es un tema que trataremos en próximas ediciones de Emprendimiento Expansivo.
Hoy vamos a ir más al grano.
Hay un par de cosas prácticas que puedes hacer para reconciliarte con ellas:
- Ten muy claro para qué estas en redes sociales.
Y ninguna de estas razones debería ser: porque tengo que estar.
Mejor cambia esta afirmación que te quita poder por: porque decido estar.
Tienes un negocio, o una idea, que sabes que va a aportar al mundo de una manera o de otra. ¿Cómo vas a guardarte para ti todo eso?
El mundo merece conocerte a ti y a tu proyecto.
Así que vamos a ello.
- Elige una red social y explótala al máximo.
Todas hemos caído aquí: querer estar en Instagram, LinkedIn, el antiguo Twitter, Facebook o Pinterest. Y todo a la vez.
Déjanos decirte algo: a no ser que tengas equipo y que la comunicación en RRSS esté muy planificada, esto no es posible.
Elige una red social en donde veas que puede estar tu público objetivo y céntrate en ella.
Y, por supuesto, no te tortures pensando en todo lo que te pierdes por no estar explotando las grandes posibilidades de aquellas que has dejado de lado.
Concentra tu energía en el objetivo que te has puesto.
- Planifica con anterioridad y sé realista.
Planificar puede ser una de las acciones más gratificantes que haya en cuanto a redes sociales.
Si ves que te cuesta encontrar el tiempo para publicar, planifica con anterioridad para que en el día a día puedas centrarte en atender cosas más inmediatas en tu negocio.
Y, sobre todo, sé realista.
Si hoy has decidido retomar tu comunicación en redes sociales después de meses fuera, no pretendas publicar 3 carruseles a la semana de repente.
Es mejor que vayas poco a poco, generando en ti el hábito y dejándote sentir qué tipo de publicaciones y con que frecuencia estás cómoda y motivada.
- No quieras hacerlo todo perfecto y suelta la presión.
No estés en las redes sociales para ver todo lo que las demás pueden hacer y tú no.
Empieza con lo que tengas y pon tu fe en ello.
Con el tiempo tus vídeos, tus diseños y tus Stories irán mejorando pero, no podrán hacerlo si sigues bloqueada y sin publicar.
Todas hemos pasado por este proceso, ¡y está bien!
Y, sobre todo, recuerda que no hay una única manera de hacer las cosas bien. Si hay algo que las redes sociales han aportado al mundo es la posibilidad de mostrarnos tal y como somos. Evita realizar juicios de valor hacia ti misma, reprimiéndote porque, si te relajas, no te verán como una buena profesional.
La realidad es que los negocios más exitosos en redes sociales son aquellos que consiguen generar comunidad y esto solo se logra cuando te permites comunicar desde tu auténtico yo.
No tienes que parecer profesional. Tú ya lo eres.
Hay vida más allá de las redes sociales clásicas.
Estas mentoras siempre van a recomendarte que estés presente en redes sociales.
Renunciar a semejante recurso para entrar en contacto con nuevos clientes potenciales de forma constante no es un movimiento inteligente.
Pero no toda tu comunicación tiene por qué basarse en las clásicas Instagram, LinkedIn o Pinterest.
Hay dos opciones que no estás contemplando (probablemente) y que también pueden tener muy buenos resultados:
- Canales de Telegram y/o WhatsApp.
Son una forma estupenda de mantener el contacto con tu audiencia en un entorno más privado. Estos canales te van a permitir enviar audios, vídeos, fotos y textos: tienes todas las opciones para poder comunicarte con tu comunidad.
Para tus canales puedes crear contenido más extenso que el de las redes, más especializado o más personal.
Funcionan muy bien si tienes un negocio con sede física y producto, como, por ejemplo, una tienda de joyería artesanal.
Puedes utilizar el grupo para lanzar ofertas, compartir las nuevas adquisiciones, contar tu proceso de creación y mil cosas más.
Como esta que ahora mismo lees, mujer emprendedora.
Aunque creas que tú no puedes hacer esto, te equivocas. En tu zona de genialidad tienes mucho que compartir. Y estamos seguras de que hay mucha gente ahí fuera a la que todo tu conocimiento y vivencias les sería de inspiración y ayuda.
Ejercicio expansivo.
Si hay algo que nos caracteriza en el MTE es la acción.
No vale de mucho que reflexiones, planifiques y tomes decisiones si después no las llevas a la práctica.
Por eso, en todos los números de Emprendimiento Expansivo, tendrás tu dosis de ejercicios relacionados con la temática que estemos tratando en esa edición.
Te recomendamos guardar un ratito en el que no te moleste nadie para ponerte con ellos.
Hoy te toca coger boli y una de esas libretas que utilizas para descargar tus ideas.
Allá vamos.
Prepárate un café o un té y reserva para ti los próximos 45 minutos para responder con honestidad las siguientes preguntas.
- Elige la red social que más te represente. Solo una.
- ¿Para qué vas a poner ahí tu energía?
- Siendo realistas, ¿cuál es la regularidad y frecuencia de publicación con que te puedes comprometer y no fallar? Frecuencia mínima viable.
- ¿Cómo deben ser esas publicaciones para que estés mínimamente satisfecha y vean la luz?
Si te apetece, puedes compartir tus respuestas en Instagram, ¡y no te olvides de etiquetarnos! @mastertranquilidademprendedora
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