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Mujer expansiva, no falla.
Una de las asignaturas pendientes de cualquier emprendedora en sus proyectos son las ventas.
No me gusta.
Me siento incómoda.
No sé por dónde empezar.
Lo sabemos, porque hemos estado ahí.
No vamos a mentirte diciendo que llegará un punto en el que no vuelvas a tener inseguridades en tu proyecto. Eso viaja con nosotras.
Pero sí es cierto que, en cuanto a la venta, la práctica y tener tus valores muy claros hará que termines disfrutando de ella.
La realidad es que tienes un servicio (o producto) que puede aportar mucho a otras personas, ¿por qué no contárselo conscientemente para que puedan beneficiarse de él?
Los comienzos son siempre difíciles, y más cuando hablamos de empezar a vender un servicio.
Hoy, Emprendimiento Expansivo quiere que superes esta barrera enseñándote los primeros pasos para empezar a vender tu servicio online.
Toma nota y, sobre todo, ¡pasa a la acción!
Primeros pasos para empezar a vender tu servicio online.
Que miedo puede dar.
Especialmente cuando una acaba de empezar con su negocio. Te diremos algo que ya sabes, pero que necesitas escuchar: si no vendes no podrás continuar con tu proyecto ni con el propósito que habías ideado para él.
Así que ponte manos a la obra y ve paso por paso, anotando en tu agenda, como tareas, las acciones que vamos a compartir contigo:
- Entiende el problema que tiene tu audiencia y que desea solucionar contigo.
Una lección importante que no debes olvidar por muchos años de emprendimiento que acumules a tus espaldas: esto va de ellos, no de ti.
- No empieces por vender un grupal. Para comenzar, es mejor el 1a1.
Esto es una unpopular opinion. Seguro que has visto por ahí las bondades de vender grupales. Y sí, están genial.
Pero cuando estás comenzando, necesitas poder hablar de tú a tú con la audiencia y salir con la certeza de que tu idea y planteamiento de negocio es lo que ellos están necesitando.
- Comienza a vender ese 1a1 a tu entorno cercano.
Casi siempre se nos olvida pero a nuestra alrededor hay personas que podrían estar necesitando aquello que ofrecemos.
Contacta con personas de tu entorno que tengan el problema que tú vas a solucionar. Esto no solo te dará facturación desde el minuto cero, sino que te permitirá validar tus servicios sin coste extra.
- Crea un canal para hablar del problema y de las soluciones.
Las posibilidades son infinitas: lista de correo, canal de Telegram o Whatsapp, Instagram. El objetivo es atraer a una audiencia interesada y ganar autoridad hablando sobre el problema y las potenciales soluciones que existen.
Importante: escoge una opción de las anteriores. Si estás empezando, no tiene sentido que te lo compliques demasiado intentando estar en todos sitios.
- Hacerles una oferta que no puedan rechazar.
Una vez te hayas currado esa audiencia, hazles una oferta que no puedan resistir.
Y mucho ojo, porque esto casi nunca tiene que ver con el precio. Lo verdaderamente importante es que solucione su mayor problema.
- Analiza, mejora y reitera.
Esta es una de las fundamentales.
Y lo es igualmente si has tenido éxito o los resultados se alejan de tus expectativas. En cualquier caso cerrar el chiringuito, cambiar de servicio, cambiar de audiencia… no es buena idea sin antes haber analizado todo.
Presta atención a las cosas que salieron bien, anótalas y celébralas.
Observa aquello que no salió tan bien, ¿a qué se puede deber? ¿Qué podrías hacer la próxima vez?
Con esta reflexión y con los datos en la mano mejora las acciones del punto uno al cinco y reitera.
Cada paso del camino, cada piedra, es muy importante. Estás aprendiendo a manejar las ventas de tu negocio. Nunca lo olvides.
Ejercicio expansivo.
Este ejercicio es la base de todo lo que vas a comunicar en relación a las ventas de tu negocio.
Así que, como siempre te recomendamos, coge tu cuaderno favorito y dedícate, al menos, los siguientes 30 minutos solo para ti y tu proyecto.
Responde a la siguiente pregunta: ¿para qué quiere comprarte tu cliente?
Seguramente tienes claro que hay un para qué inicial.
Por ejemplo, si ayudas a madres estresadas, probablemente estas querrán vivir su maternidad de forma más calmada. Si vendes servicios de entrenamiento personal, las personas que te contratan tienen el objetivo de estar más en forma.
Pero, ¿es ese su único gatillo de compra? ¿Es esa la única razón que los mueve a contratarte?
El resultado del ejercicio que te proponemos hoy va a darte argumentos de venta y conexión muy potentes con tu marca.
Empieza así:
Pregúntate para qué quiere tu cliente ideal comprarte y cuestiona esto 4 veces (puedes ir a más profundidad si lo deseas, pero 4 es lo mínimo y es por donde vamos a comenzar hoy). El objetivo de este ejercicio es desgranar poco a poco el problema y la solución deseada de tu cliente.
Te ponemos un ejemplo para que lo veas más claro con el caso de una profesional que vende servicios a madres estresadas por la maternidad.
¿Para qué quiere comprarte tu cliente? Para vivir una maternidad más calmada.
¿Para qué quiere vivir una maternidad más calmada? Para poder disfrutar del tiempo que pasa con sus hijos.
¿Para qué quiere disfrutar el tiempo que pasa con sus hijos? Para sentir que sus hijos no tendrán los mismos traumas que tiene ella derivados de la crianza que vivió cuando era niña.
¿Para qué quiere sentir que sus hijos no tendrán los mismos traumas que ella? Para sentir que rompe con patrones de su familia.
Tómate tu tiempo en investigar este ejercicio. Como te decíamos al principio, puedes continuar haciéndote este tipo de preguntas pero, lo mínimo, son 4.
¡Es tu turno!
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