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Si de normal la vida manda, con hijos, manda más.
Mujer expansiva, esta es una verdad que hace poco ha soltado Noe Gil, una de nuestras mentoras del Máster de Tranquilidad Emprendedora.
Noe tiene un talento (nada oculto) que es la productividad y la organización y, como ella misma reconoce, fue el nacimiento de su primera hija lo que hizo que sacara ese máster especial.
Las mentoras que vivimos desde ese lado (el de la maternidad) no podríamos estar más de acuerdo.
Los hijos te cambian, te retan y te hacen evolucionar. Y si encima eres emprendedora, entonces la apuesta sube.
Estamos en pleno verano y nuestros peques ya han acabado el curso. Y, como no hay negocio que sostenga 2 meses y medio de vacaciones por parte de sus líderes, estas madres han tenido que aprender a organizarse (en verano y lo que no es verano).
Estamos seguras de que tú estás así, o conoces a alguien que lo esté.
Este número de Emprendimiento Expansivo tiene hoy dos objetivos:
Decirte que lo estás haciendo bien.
Compartir contigo algunos de los aprendizajes que nos permiten criar a nuestros hijos mientras emprendemos en nuestros proyectos.
Ser madre. Tener un negocio. Sobrevivir.
Antes de tener hijos, es probable que contaras con “tiempo ilimitado”.
De hecho, una vez los peques están aquí, seguro que te preguntas ¿pero en qué gastaba yo el tiempo antes?
No te preocupes, no eres la única.
Tener un proyecto y uno (o varios) hijos te obliga a graduarte en gestión del tiempo y productividad.
Vamos a contarte el mayor secreto para llegar a todo: baja las expectativas, aprende a priorizar.
Asume que no puedes llegar a todo. (Sí, el secreto es que no puedes llegar a todo. Alguien tenía que decirlo).
Los discursos de super woman nos han hecho mucho daño a todas, sobre todo a las que trabajamos fuera de casa y tenemos la osadía de querer criar a nuestros hijos.
Si tienes 4 horas para dedicarle a tu negocio, planifícate al dedillo. Valora qué tareas son las imprescindibles para cumplir tus objetivos de hoy y no te atasques con más de dos o tres prioridades por día.
Sé realista con las metas que te propones y ten presente que no eres una máquina de producir. Tu creatividad lleva una serie de procesos y hacer por hacer, no es la solución.
Aunque muchas de las mentoras hemos sido madres mientras trabajábamos en nuestros proyectos, hoy le hemos pedido a Noe Gil que nos cuente sus propios aprendizajes.
Además de ser la encargada de enseñarte a ser más productiva y organizada en el MTE, Noe tuvo a sus dos hijos en plena ola de éxito de su primera empresa, Made with Lof y sabemos que lo que te va a contar, es oro. Aquí sus mayores aprendizajes de esa etapa de su vida como emprendedora expansiva:
- Lo primero que aprendí: Una cosa es aprender a planificarte y otra, no soltar y querer ser la mejor madre y empresaria a la vez. Eeeeerrrror. Sé el mejor equipo, en casa y en el trabajo y ELIGE dónde poner tu energía de forma consciente.
- Yo elegí meter a mis hijos en guardería durante unas pocas horas cada mañana para poder trabajar desde que eran bien pequeños. No es mejor ni peor, simplemente fue mi elección.
- Esas 4 horas que ellos estaban en la guarde, descubrí que podía sacar más trabajo adelante que en jornadas de 12 horas que hacía antes “mareando la perdiz”.
- Hazte amiga de estas tres palabras: + foco, + simplicidad, + productividad.
- Esta fue una auténtica revelación: La famosa ley de Parkinson: "el trabajo se expande hasta llenar el tiempo disponible para que se termine” Desde ese día, siempre aplico la misma norma, cuando ellos están en el cole, yo trabajo de forma eficiente y enfocada.
- Las expectativas de sacar trabajo cuando estás con ellos deberían ser 0. Puede ser muy frustrante y no te merece la pena. ¿A qué me refiero? A pensar en sacar trabajo cuando ellos se duerman la siesta, y que después no duerman. O planear ponerte con algo al ellos ir a dormir por la noche y después estar tú tan reventada que eres incapaz de tocar una tecla.
Ejercicio expansivo.
Llegó la hora de coger tu libreta favorita para reflexionar con nosotras.
Añade un té o un café a este ratito si te apetece, porque es solo para ti y tu proyecto.
- Mira tu agenda y selecciona el objetivo principal que tienes para los próximo 30 días.
No hay objetivo grande ni pequeño. Puede ser estrenar tu propia newsletter, sacar tu primer servicio o comenzar a publicar en redes sociales sobre tu proyecto.
- Divide ese objetivo en tareas que puedas colocar en tu calendario.
Ten en cuenta lo que te hemos contado a lo largo de todo el número de hoy: ojo con tener demasiadas expectativas.
Valora bien el tiempo disponible que tienes.
- Decide si hay tareas que puedes delegar.
Al comenzar un proyecto es habitual no tener posibilidad de contratar personal pero, esta no es la única manera de delegar. Podrías hacer por ejemplo un intercambio de servicios.
¿Existe algo que sea urgente e imprescindible pero en lo que necesites ayuda para avanzar?
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